“Construyendo y Educando en la fe”
“Una sólida formación valórica, reflejada en las virtudes de nuestro Santo Patrono San José”.

Proyecto Educativo

IDENTIFICACIÓN DEL ESTABLECIMIENTO

 

 ESTABLECIMIENTO : LICEO BICENTENARIO SAN JOSÉ
DIRECCIÓN : CALLE ARTURO PRAT 2870
FONO : 73-2-322212
COMUNA : SAN JAVIER
PROVINCIA                : LINARES
REGIÓN : DEL MAULE
ROL BASE DE DATOS : 3530-0
RECONOCIMIENTO OFICIAL  : DECRETO COOPERADOR 7847  11 DE AGOSTO DE 1955
DIRECTORA : SRTA. JOSELINE TEJO TOLOZA
REPRESENTANTE LEGAL  : SR. RODRIGO BARRERA RUZ
SOSTENEDOR  : FUDACIÓN EDUCACIONAL SAN AMBROSIO

 

 

SÍNTESIS HISTÓRICA DEL ESTABLECIMIENTO

El anhelo de muchos católicos comprometidos de contar con un Colegio Católico en San Javier, se concretó hacia la década del cincuenta, luego que la Parroquia San Francisco Javier a cargo párroco Raúl Solar Rodríguez, comprara una casa habitación ubicada en Arturo Prat 2870, con la finalidad de que allí funcionara un colegio para niños de escasos recursos.

El párroco de la época, se contacta con el Obispo de Ancud para conseguir que las Hermanas de la Orden de San Felipe Nery de España, más conocidas como Filipenses, acepten el desafío de atender un colegio. El primer nombre con el cual nace, hace 60 años atrás, es “Colegio de las Filipenses”. Esto porque fue organizado y liderado por la congregación religiosa “Filipenses Misioneras de Enseñanza”. 

En el año 1970 las religiosas regresan a la ciudad de Santiago y entregan el establecimiento a la Parroquia San Francisco Javier a cargo del Párroco presbítero Juan Hidalgo Flores, quien asume como sostenedor del colegio, quien nombra a la primera directora laica. 

En 1971 se transforma en colegio mixto y cambia su nombre a Escuela Particular N°3 Arturo Prat. 

Desde el año 2007 y hasta marzo del 2021, asume la dirección del establecimiento don Sergio Navarrete Valenzuela. Durante su administración, se realiza la demolición de la antigua infraestructura y se inicia la construcción del actual edificio en que funciona el establecimiento. 

Desde marzo del año 2021 a la fecha, asume como Directora Interina Srta. Joseline Tejo Toloza, quien tiene el desafío de liderar la Implementación del Programa Liceo Bicentenario San José. Lo anterior, bajo Resolución Exenta N° 5147, el Ministerio de Educación, adjudica la categoría de Liceo Bicentenario.

En noviembre de 2012 la Universidad Diego Portales en noticia publicada por el Diario la Tercera, identificó el establecimiento es uno de los liceos de Chile, que más aportan valor agregado asignan a la educación de sus estudiantes.

El Liceo Bicentenario San José, depende actualmente del Obispado de Linares, siendo el organismo sostenedor la Fundación Educacional San Ambrosio. 

Cabe destacar que el Liceo Bicentenario San José, cuenta con una vulnerabilidad social en sus niveles de enseñanza básica y media que promedia el 91%. La procedencia de nuestros estudiantes, es del sector urbano y rural de la comuna de San Javier. 

 

 

VISIÓN

Ser una comunidad educativa católica de excelencia, que forma personas humanas comprometidas con una sociedad dinámica, inclusiva, sustentable y en permanente interacción con su entorno social y eclesial.

MISIÓN

Formar estudiantes integrales, en lo académico y formativo, comprometidos con el cuidado del entorno, a través de un modelo educativo católico, centrado en las virtudes de nuestro Santo Patrono San José, orientado al desarrollo de las habilidades y capacidades académicas, deportivas, artísticas, medioambientales y culturales, en coherencia con su proyecto de vida.

 

 

 

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS DEL LICEO

Dentro del Proyecto Educativo Institucional los Objetivos Estratégicos del Liceo Bicentenario San José se enuncian y priorizan como se detallan a continuación: 

1.- Mejorar progresivamente los procesos de gestión de aula que favorezcan el logro de resultados académicos, permitiendo posicionar al Liceo Bicentenario San José, según evaluaciones internas y externas, en un nivel igual o superior a su Grupo Socio Económico.

2.- Fortalecer, en nuestra comunidad educativa, una educación católica, inclusiva y de calidad, que se ajuste al logro de las metas institucionales y exigencias emanadas por el Ministerio de Educación. 

3.- Consolidar una formación valórica, espiritual y el compromiso social de los estudiantes, docentes, asistentes de la educación y padres – apoderados del Liceo Bicentenario San José de San Javier; mediante una participación permanente en actividades pastorales, teniendo presente las virtudes de nuestro Santo Patrono San José y directrices de la iglesia católica, potenciando la fe de todos sus integrantes. 

4.- Sistematizar y evaluar los procesos institucionales de gestión directiva, de gestión técnica, profesores jefes y de asignaturas, permitiendo así el logro de los propósitos y metas del establecimiento, consignados en los planes de acción y otros instrumentos de planificación y gestión interna de los diferentes estamentos de nuestra institución. 

5.- Potenciar las relaciones interpersonales entre los distintos integrantes de la comunidad educativa y el entorno, bajo un marco de respeto y colaboración mutua, con el fin de asegurar una positiva y sana convivencia escolar y ciudadana

6.- Consolidar el compromiso y cuidado del medio ambiente, en todos los integrantes de la comunidad educativa, a través de actividades prácticas, teóricas y reflexivas, en los cuales se fortalezca el sentido de pertenencia y cuidado de la casa común.

7.- Propiciar instancias de formación y trabajo colaborativo, entre la familia y el establecimiento, mediante la participación responsable y comprometida, en el proceso educativo de nuestros estudiantes, en congruencia con nuestro proyecto educativo institucional.

8.- Establecer un espacio de encuentro entre la comunidad educativa y estudiantes egresados de nuestra institución, mediante instancias de vinculación y seguimiento, lo anterior, con el propósito de evaluar y diseñar estrategias de mejora en los procesos pedagógicos y formativos que se imparten en nuestro establecimiento.

 

VALORES INSTITUCIONALES

En el entendido de que nada de lo humano es ajeno a la fe, como institución educativa de sello Católico, los valores que se enmarcan en su proceso educativo y formativo, están enfocados directamente al concepto de desarrollo de la integralidad de nuestros estudiantes. Integralidad, relevante para nuestra institución puesto que entendemos que formar personas al amparo de la Iglesia Católica y más aún vinculadas a las virtudes de nuestro Santo Patrono San José, permite a nuestros niños, niñas y jóvenes poseer herramientas valóricas y espirituales, necesarias para participar con éxito en el mundo social, familiar y laboral. 

Valores fundamentales que se trabajan en el proceso Educativo del Liceo Bicentenario San José: 

1.- Laboriosidad: El valor de la laboriosidad es la virtud de realizar las tareas y deberes con esmero, constancia, cuidado y entusiasmo, no solo por cumplir, sino por buscar la excelencia y el mejor resultado posible. Implica aplicar el máximo esfuerzo intelectual o físico, siendo fundamental para el desarrollo de la responsabilidad, la perseverancia y el crecimiento personal.

La laboriosidad es la virtud que nos enseña a amar el trabajo que Dios dispone para nuestra vida, y nos ayuda a sacar el fruto que Dios espera. Es sabido que la laboriosidad es una virtud que conduce a trabajar bien, a aprovechar el tiempo, a poner amor (a Dios y/o al prójimo) al trabajar.

2.- Humildad: Es la virtud que permite reconocer las propias limitaciones, debilidades y fortalezas con sinceridad, actuando sin orgullo ni soberbia. Implica valorar a los demás, admitir errores, aprender continuamente y reconocer que nadie es superior a otro, promoviendo relaciones armoniosas y la cooperación.

La humildad, es la virtud virtuosa que reconoce la propia pequeñez ante Dios. Es considerada la base de todas las virtudes, oponiéndose a la soberbia al entender que somos criaturas amadas y dependientes de la gracia divina.

3.- Fortaleza: Es una de las cuatro virtudes cardinales (junto con la prudencia, la justicia y la templanza) que asegura la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien ante las dificultades.

El valor de la fortaleza católica no es solo una resistencia física o temperamental, sino una virtud espiritual que permite al ser humano permanecer firme y constante en la verdad, la justicia y la fe, superando el miedo a través del amor a Dios.

4.- Vivir en la fe: No es simplemente creer que Dios existe, sino una adhesión personal y total de todo el ser (inteligencia y voluntad) a Dios que se revela. Es una virtud teologal infundida por Dios, que transforma la vida cotidiana y fundamenta la moral del creyente.

En resumen, vivir en la fe es caminar con la certeza de que Dios es fiel, abandonando el egoísmo para vivir en el amor (caridad) y la esperanza, alineando la voluntad personal con la voluntad divina.

5.- Justicia: Virtud moral que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.

Es una virtud cardinal que ordena las relaciones humanas bajo principios de equidad, respeto a la dignidad y caridad.

Es la práctica de la rectitud, equidad y amor al prójimo, reflejando el carácter de Dios. Va más allá de las leyes humanas, implicando defender a vulnerables, actuar con misericordia y restaurar relaciones.

Es una virtud activa y cotidiana que une la verdad con el amor. 

6.- Prudencia: Es una virtud cardinal que dispone la razón práctica para discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y elegir los medios rectos para realizarlo. Guía la conciencia para aplicar principios morales a situaciones concretas, actuando como «conductora» de otras virtudes hacia la salvación.

Es una virtud que nos ayuda a reflexionar y actuar de forma correcta, buena y agradable a Dios.

Dios nos da libre albedrío para que podamos elegir hacer el bien. La prudencia nos indica qué es bueno, cuándo hacerlo y cómo hacerlo.

7.- Solidaridad: virtud moral y principio social que impulsa a buscar el bien común, basada en la convicción de que todos somos responsables de todos. No es un simple sentimiento, sino una «determinación firme y perseverante» de empeñarse por el prójimo, reconociendo la dignidad humana y la fraternidad de ser hijos de Dios.

Se diferencia de la «mera compasión» por ser un compromiso estructural y constante con el bienestar del otro.

El principio de solidaridad desafía a los cristianos a tratar a cada prójimo, sin importar su raza, religión o nacionalidad, como a un ser humano más. La compasión de Cristo no se limita a ningún grupo o país en particular.

8.- Amistad: La amistad es un don de Dios y un regalo de la vida que se basa en el amor desinteresado, buscando siempre el bien y la santificación del otro, reflejando el amor de Cristo. Se caracteriza por la lealtad, la confidencialidad, el apoyo en la dificultad, la corrección fraterna y la comunión espiritual, siendo un vínculo inestimable para el crecimiento humano y cristiano.

La verdadera amistad cristiana debe ser una «roca firme» basada en la estabilidad de Cristo, diferenciándose de las relaciones pasajeras o basadas meramente en intereses personales.

La amistad como valor es una relación afectiva voluntaria y recíproca, basada en pilares como el respeto, la confianza, la lealtad y la empatía. Implica un compromiso de apoyo incondicional y cuidado mutuo, cultivado con el tiempo, que proporciona bienestar emocional, compañía y felicidad.

 9.- Sensibilidad ambiental: Desde la perspectiva católica, el valor de la sensibilidad ambiental no se limita a un mero aprecio estético o ecológico, sino que se define como una dimensión moral y espiritual de la fe, fundamentada en el reconocimiento de la naturaleza como la «Creación» de Dios y no simplemente como un recurso explotable.

Aquí los puntos clave para su conceptualización:

La Creación como Don y «Casa Común»: El medio ambiente es un regalo de Dios («Casa Común») que conlleva una responsabilidad de custodia, no de propiedad absoluta. La sensibilidad ambiental implica reconocer este valor intrínseco de cada criatura.

La «Conversión Ecológica»: El Papa Francisco, en la encíclica Laudato Si’, define esta sensibilidad como parte de una «conversión ecológica», un cambio profundo del corazón que lleva a cambiar estilos de vida, modelos de producción y de consumo destructivos.

Ecología Integral: La Iglesia une la ecología natural con la ecología humana. La sensibilidad ambiental católica implica escuchar tanto «el grito de la tierra» como «el grito de los pobres», ya que la degradación ambiental afecta primero a los más vulnerables.

Responsabilidad de Custodia: La sensibilidad ambiental se traduce en ser «custodios de la creación», promoviendo un desarrollo sostenible que armonice el progreso humano con el respeto al orden natural.

En definitivas, la sensibilidad ambiental desde el catolicismo es el amor y cuidado de la Creación como un acto de piedad y responsabilidad social, fundamentado en la alianza entre la humanidad y el entorno.

 

 

SELLOS INSTITUCIONALES

Los principales sellos educativos del Liceo Bicentenario San José, son los que se enuncian a continuación: 

Sello Católico: Promover el desarrollo valórico y espiritual de nuestros estudiantes, a través de la participación activa en actividades pastorales y de reflexión, que vinculen las directrices de la iglesia católica y de nuestro Santo patrono San José con las demandas de la sociedad actual. 

Sello inclusivo: Fortalecer progresivamente la educación inclusiva en nuestro establecimiento, desde la gestión de estamentos directivos, docentes y asistentes de la educación. Todo lo anterior, validado o ratificado con la puesta en marcha del Programa de Integración Escolar, el cual ofrece apoyo y acompañamiento a los estudiantes, docentes y familias, desde los niveles iníciales hasta la enseñanza media. 

Sello de calidad y excelencia educativa: Asegurar a nuestros estudiantes una sólida formación académica, orientada al desarrollo de habilidades cognitivas, las cuales respondan a los estándares de calidad, exigidos por la categoría Liceo Bicentenario y por el Ministerio de Educación. 

Sello Científico – Tecnológico: Promover en las practicas pedagógicas de los docentes y en el quehacer formativo de nuestros estudiantes, el uso permanente de las TICS, con la finalidad de diversificar y optimizar las estrategias y metodologías propias del proceso de enseñanza – aprendizaje, sea éste en condiciones de presencialidad y/u online

Sello formativo –  Integral: Promover en nuestros estudiantes el desarrollo de talentos y habilidades socioemocionales relevantes para la formación humana integral, tales como: la práctica permanente de actividades deportivas, artísticas y culturales, que favorezcan la vida saludable y convivencia positiva en nuestra comunidad estudiantil. 

Sello medioambiental: Promover como aspecto fundamental de la educación integral, la pertenencia, el cuidado y la valoración del entorno natural, en el marco de una “ecología integral”.

Sello cuidado y promoción de la Vida: Promover una formación integral centrada en la dignidad de la persona humana, desde que nace hasta su fin natural, resguardando y valorando la vida en todas sus dimensiones —personal, espiritual, social, académica y comunitaria— mediante una cultura educativa que fomenta el respeto, el cuidado, la solidaridad, la responsabilidad y el compromiso con el bienestar propio y de los demás.

 

MODELO EDUCATIVO

La acción educativa del Liceo Bicentenario San José, entre otras, tiene como objetivo la formación inclusiva e integral de sus estudiantes; Por tanto, su modelo educativo está orientado básicamente a: 

  • Impartir educación Pre- escolar, Básica y Media, de acuerdo a las directrices y estándares de calidad emanados por el Ministerio de Educación, favoreciendo así una sólida formación académica con sello católico e inclusivo, brindando de ésta forma una educación de calidad que apunta al desarrollo de sus estudiantes en la integralidad de sus talentos.
  • Favorecer la formación de líderes católicos que sientan el llamado a ser constructores del Bien Común, transmitiendo los principios y valores cristianos de la Doctrina Social de la Iglesia Católica, proporcionando las herramientas necesarias para el ejercicio de un liderazgo proactivo y eficaz.
  • Destacar el respeto a la vida, la justicia y la paz como valores más urgentes de nuestra sociedad. Enfatizamos en los estudiantes ser constructores de paz “en la nueva civilización del amor”, fundada en Cristo Jesús.
  • Ofrecer educación inclusiva acorde a los estilos y ritmos de aprendizajes de nuestros estudiantes, para ello contamos con un equipo de docentes que utilizan variedad de metodologías que apunten a desarrollar y adquirir aprendizajes de calidad, respetando para ello la diversidad al interior y fuera del aula.
  • Ofrecer a nuestros estudiantes en su proceso educativo un desarrollo integral y transversal al curriculum escolar, a partir de diversas instancias formativas y recreativas que posibiliten el desarrollo de sus talentos en lo artístico, deportivo, cultural, social y medioambiental.
  • Promover una catequesis de educación en la fe que lleve a los estudiantes a una profundización del mensaje de salvación, a una adhesión libre y personal a Cristo y a un compromiso eclesial.

 

NUESTRO MODELO DE GESTIÓN

El modelo de gestión educativo y estratégico de nuestro establecimiento, se ajusta a la política educativa vigente establecida por el Ministerio de Educación, a los desafíos y exigencias de una sociedad en cambio permanente. Aquello requiere, un liderazgo participativo y democrático, con foco en el desarrollo académico y formativo de los diferentes estamentos que componen nuestra comunidad educativa, para mejorar efectivamente la calidad de nuestros procesos formativos. Este proceso de cambio, implica una mirada a mediano y largo plazo, con metas claras y cuantificables, establecidas en el plan de trabajo de los distintos estamentos de nuestra institución.